Qué pasaría si criando a los niños nos perdemos de algo muy importante

por | Dic 19, 2017 | Crecimiento personal, Educación

Como hemos visto en los dos artículos anteriores, Dios no desea que le sirvamos  como esclavos. Él no nos exige que vivamos a la merced de él y de los que nos rodean.

Nos mostró con su vida que él nunca hizo eso. Que definió “rendirse” y “darse a  sí mismo” de manera muy diferente de que la mayoría de nosotros que queremos servir a Dios lo entendemos.

Vimos que

  • la verdadera devoción y la entrega verdadera viene con pasión, identidad, seguridad, auto determinación, realeza, respetabilidad, libertad. Hace que la otra persona sea un destinatario honorable.

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Lo que muchos de nosotros estamos viviendo tiene más parecido

  • estar a la merced de los demás. Esto, por otro lado,
    viene con impotencia, sensaciones de inferioridad, falta de identidad, victimización, haciendo del otro el culpable.

Prometí que, veremos hoy lo que esto tiene que ver con nuestra forma de criar a los niños.

Al leer diferentes libros escritos por famosos expertos cristianos sobre la crianza de niños, hay algo que tienen en común: afirman que, para ser padres exitosos, una de las tareas más importantes que tenemos que hacer es lograr que nuestros hijos nos obedezcan.
Ser esa autoridad en sus vidas a la cual se someten y respetan.

Estoy de acuerdo con ellos.

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Sin embargo, algunos de estos libros nos hacen creer que sin usar la vara, aplicando él castigo corporal, sin autoridad estrecha, perderemos el respeto de nuestros hijos y, por lo tanto, nuestra autoridad sobre ellos. Dicen que tenemos que enseñar a nuestros hijos a obedecer en nuestro primer comando, nunca tolerar que nos contradigan y hacer que sean  sumisos a cualquier autoridad.

Para llegar allí, ellos:

  • aplican las escrituras del libro de proverbios en la Biblia en la vida de sus hijos pequeños, manejándolos con una autoridad dura y rígida. (Más sobre esto pueden encontrar aquí)
  • Instan que los padres tienen que empezar a disciplinar a los niños a una edad temprana, incluso a partir de la edad en la que puedan gatear. Eso, simplemente porque los niños pequeños ya pueden decidir gatear en la dirección opuesta a la que lo queremos.
  • Enseñan la importancia de quebrantar la voluntad de los niños (para ser justos, enfatizan que nunca se supone que debemos romper el espíritu de un niño sino la voluntad, pero más sobre eso en otro momento).
  • Algunas de estas enseñanzas hablan de poner a un recién nacido en un horario para alimentar y dormir “enseñándole” a calmarse por  si mismo (dejarlo llorar cuando los padres deciden que no le falta nada). Que es muy poco aconsejable  responder a cada llanto de los  pequeños, porque  necesitan  aprender que no son “el centro del mundo”.

Disciplinan a un niño pequeño que no quiere obedecer con la misma rigidez y seriedad que  los  niños  más grandes.

 Están convencidos de que ésta es la solución al problema actual de padres abrumados  y niños que están fuera de control.

Sin embargo, ¿qué ocurriría si se trataría más de lo que somos, que de las medidas que tomamos para que obedezcan, se nos sometan y nos respeten?

¿Qué pasaría si criando a los niños de esa manera nos perdemos de algo muy importante?

 Déjame contarle sobre el enfoque que tenemos como familia.

Déjame explicarle, en qué creemos, qué queremos enseñar  a los niños a ser, qué queremos mostrarles a través de nuestras propias vidas:

 Para dejarlo en claro:  queremos a niños que nos obedezcan.  Queremos a niños que nos respeten como padres y que respeten nuestra autoridad.

Y nuestros hijos se comporten … ya que  sea en la casa, en el colegio, en un restaurante  o cuando estamos de visita.
Pero nosotros,

  • Nunca  los dejemos llorar.
  • Nunca pusimos a nuestros bebes en un horario para alimentarles o dormir.
  • Nunca aplicamos él castigo corporal. Ni siquiera necesitamos levantar nuestras voces para que obedezcan.
  • Aplicamos muchos” bonos de bebé “a nuestros niños menores. Significa que hay situaciones donde no les  exigimos las mismas cosas  que a sus hermanos mayores. Por ejemplo, pueden levantarse de la mesa  aunque los hermanos mayores tienen que  esperar  a que terminemos todos, o pueden comer un pedazo de queso sin pan, algo que los hermanos mayores no pueden. 

Criamos a nuestros hijos con un destino en mente. Este destino se ve así: 

No creemos en  criar a niños

  • que temen y se sometan a cualquier autoridad
  • que no tienen su propia opinión
  • que no se atreven a decir cuando piensan de manera diferente a nosotros.

Creemos en criar  niños:

  • con la capacidad de vivir en verdadera devoción.
  • Queremos ver a niños que, a medida que crecen, estén llenos de pasión, identidad, seguridad, auto determinación, realeza, respetabilidad, libertad.
  • Creemos en enseñar a los niños a usar esta libertad para amar a Dios, servir a Dios y seguir a Dios en todo lo que hacen y son.
  • Creemos en criar a los niños para que sean una luz en este mundo. Una luz no puede ser apagada, atenuada, oscurecida y entumecida. Una luz tiene ese brillo, ese resplandor. Cuando conoces a este tipo de personas, observas algo diferente en ellas enel momento en que las conoces.
  • Creemos en criar a  niños que hagan una diferencia, para levantarse  en contra la injusticia, sabiendo quiénes  son en Cristo.
  • Creemos en implementar en los niños  el valor de enfrentar la adversidad con realeza, con identidad.
  • Queremos ver a los niños vivir sus vidas con pasión, una pasión que incluso los reveses y las frustraciones no podrán extinguir.
  • Queremos ver a los niños convertirse en adultos que conocen sus debilidades y fortalezas. Para que puedan vivir una vida en su destino.

    La devoción tiene que ser una  decisión. De lo contrario, algo, de hecho, se rompe y muere en una persona.

     Por lo tanto, nuestro enfoque en nuestra educación no es su total obediencia a todo lo que decimos.

    No es, en primer lugar, su sumisión  y cumplimiento que queremos.

    Más bien, queremos preparar sus corazones para  ser abiertos y poder amar a Dios con todo su ser.

     

    ¿Cómo hacemos eso?

    Bien. Uno de los propósitos principales de este sitio web es compartir nuestras ideas con usted, las cosas que entendimos, aplicamos y hemos visto funcionar. Para compartir con ustedes en nuestros artículos semanales, cómo se puede hacer esto.

    Nosotros mismos todavía estamos en este proceso de aprendizaje y crecimiento en la comprensión de cómo esto se puede implementar en la vida de un niño.

    Estamos en nuestro aprendizaje de ser padres que viven en verdadera devoción, enseñándoles a nuestros hijos a  través de nuestras vidas. Estamos aprendiendo todos los días, siendo desafiados y, a veces, desorientados, sobre cómo se verá la solución perfecta a una situación con nuestros hijos. Pero como sabemos hacia dónde nos dirigimos, porque tenemos una idea clara de lo que queremos que sean nuestros hijos, estamos creciendo y aprendiendo a ser estos padres, enseñándoles a nuestros hijos para que puedan convertirse en adultos llenos de pasión, identidad, seguridad, auto determinación, realeza, respetabilidad, libertad en nuestras vidas.

     

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